|
Ayer
martes, 6 de noviembre, auspiciado por la Sección de
Farmacia, se celebró en el Ateneo de Madrid un acto
en que lo más granado del humanismo farmacéutico
español, una representación del estamento de
escritores colegiados y varios ateneístas analizaron,
desde un prisma físico-químico (sentimental),
nueve novelas del reciente premio Nacional de las Letras,
Raúl Guerra Garrido. Estudios y observaciones que quedarán
recogidos en un libro que la docta casa publicará en
2008.
El
acto se inició con unas palabras del presidente de
la institución madrileña, José Luis Abellán,
que dio la bienvenida a los participantes y que afirmó
que el verdadero homenaje a un escritor es leer su obra «que
es lo que hemos hechos nosotros con Raúl Guerra Garrido»;
a continuación, cedió la palabra al secretario
primero y presidente de la Sección de Farmacia del
Ateneo de Madrid, Daniel Pacheco, organizador y moderador
del citado encuentro, que recordó las numerosas presencias
de Raúl Guerra Garrido en el Ateneo y en especial en
las Tertulias de Rebotica en las que fue el eje central de
las mismas. Al mismo tiempo se proyectaron documentos gráficos
de dichas intervenciones y de las cubiertas de las novelas
del homenajeado.
Pacheco,
a lo largo de dos horas, fue presentando a los intervinientes
que brevemente ofrecieron al público un análisis
sentimental, desde el afecto, de nueve novelas. Así,
y en este orden, Andrés Sorel, secretario general de
la Asociación Colegial de Escritores, se ocupó
de desgranar Lectura insólita de El Capital
(1976); Javier Puerto, catedrático de Historia de la
Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), habló
de la novela de aventuras El año del wolfram,
finalista del Premio Planeta en 1984; la directora de Pliegos
de Rebotica, Margarita Arroyo, dedicó sus palabras
a La mar es mala mujer (1987); Alejandro Sanz, secretario
segundo del Ateneo de Madrid, analizó la pasión,
la curiosidad, el amor y la juventud de Viaje a una provincia
interior (1990); el presidente de la docta casa, José
Luis Abellán, destacó la valentía de
Raúl a través de su lectura minuciosa de La
carta (1995); el doctor Pedro Malo, decano de la prensa
farmacéutica, consiguió la sonrisa de todos
con su examen de Castilla en canal (1999); el poeta
y farmacéutico José Félix Olalla ofreció
su valoración de El otoño siempre hiere
(2000); la intervención de Benito del Castillo, decano
de la Facultad de Farmacia de UCM y ateneísta, versó
sobre Cuaderno secreto (2003) y Alberto García
Romero, presidente del colegio Oficial de farmacéuticos
de Madrid, concluyó con un análisis «a
vuelapluma»de la última novela de Raúl
Guerra Garrido, La soledad del ángel de la guarda
publicada en 2007.
Raúl
Guerra Garrido dio las gracias a todos los participantes,
les manifestó su afecto y respeto y, reconfortado por
el aplauso de sus amigos y del público, recibió
el carné de socio del Ateneo de Madrid, n.º 30.522.
Este
original e interesante evento será plasmado en una
próxima publicación que editará el Ateneo
de Madrid, en su afán de proyectar y promocionar la
cultura y el quehacer de la entidad, titulada Raúl
Guerra Garrido en el Ateneo de Madrid.
|