Biblioteca Digital del Ateneo: Otras colecciones
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Actas manuscritas en las que se recoge la andadura del Ateneo en sus primeros
aņos de vida: la junta extraordinaria de la Real Sociedad Económica
Matritense de Amigos del País en la que se decide la creación
de un ateneo científico y literario, las actas de la comisión
encargada de llevar el proyecto a buen término y las actas de las
juntas de socios del Ateneo una vez constituido.
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El Ateneo conserva una colección de cartas y oficios manuscritos
muy significativa tanto por el arco cronológico que abarca
(1885-1940), como por su contenido. Remitidas todas ellas al Ateneo,
nos permiten radiografiar los aspectos fundamentales de la vida cultural
de la Institución a lo largo de un siglo: la provisión
de cátedras, las invitaciones a determinadas personas a que
se hicieran socios, la resolución de problemas de índole
científico y cultural, etc.
Estas series nos permiten saber quiénes participaron de
la vida cultural de la institución, cúales fueron algunas
de sus motivaciones y qué papel jugaron en el desarrollo de
la actividad ateneísta, ofreciendo como resultado un animado
cuadro de conjunto de un alto valor para el investigador de la sociedad
y la cultura de esa centuria.
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El Ateneo de Madrid tiene entre sus fondos un archivo
fotográfico de positivos en cristal. La colección consta
de 3.600 unidades y los principales temas de los que trata son la arqueología,
las distintas facetas del arte (pintura, escultura y arquitectura),
cartografía, numismática y museología. Los fotógrafos
que presentan un mayor número de obras son: Levy, Laurent, Lacoste
y M-Moreno. Se trata pues de una colección de enorme valor, tanto
por su antigüedad como por su rareza.
A finales del siglo XIX, los intelectuales comenzaron a valerse de imágenes
que sirvieran de apoyo a sus discursos, conferencias y lecciones. En
las instituciones más avanzadas en el campo del saber se organizaron
proyecciones, que dieran mayor contenido a lo que allí se decía,
con placas de positivos en cristal, antecedente inmediato de nuestras
actuales diapositivas.
Al Ateneo de Madrid, al ser por esos años uno de los centros
culturales más activos y prestigiosos del país, fue uno
de los primeros en advertir los valores de la fotografía, incorporándola
a su actividad intelectual. Como resultado de esta actividad, que centramos
básicamente entre los años 1880 y 1920, es la ya citada
colección de placas de cristal.