MEMORIA LEIDA EN EL Ateneo Científico y literario De Madrid EN LA JUNTA GENERAL DE 30 DE DICIEMBRE DE 1843 Por el secretario primero DON FERNANDO ALVAREZ. Madrid IMPRENTA DE LA SOCIEDAD LITERARIA Y TIPOGRÁFICA, CALLE DE LA MANZANA, NCM. 14 1844. SEÑORES: Honrado repetidas veces por vuestra, confianza con el cargo de Secretario de esta, distinguida corporación, fue siempre el mas agradable de mis deberes y la mas cordial de mis satisfacciones hacer al fin de cada año un ligero bosquejo de vuestras útiles tareas y de los adelantamientos de una sociedad científica que tiene asegurados en la historia contemporánea, cualquiera que sea su suerte en adelante , un nombre y un elogio. Varios épocas, no todas felices, ha recorrido el Ateneo con suerte desigual desde el tiempo en que fue restaurado ocho años hace. Alzáronle los desvelos incesantes é ilustrados á una grande altura y llegando á convertirle en la primera corporación de su especie en nuestra España. MEMORIA Casi todos los nombres de gran cuenta, casi todas las reputaciones literarias, muchas de las celebridades políticas, los mas elegidos de las diversas clases del Estado inscribieron sus nombres en nuestro catálogo, álbum abierto para perpetuar la memoria de los que consagran sus esfuerzos á derramar generosamente la luz de la instrucción y el germen de los nobles pensamientos, como derrama el astro del sol la luz del día aun sobre los ingratos que blasfeman de sus benignas influencias. ¡Dura cosa es que en todas las creaciones de los hombres, cuando se llega apenas á la cima de los bienes colocados siempre como sobre una roca elevadísima de salida áspera y penosa, asomen de súbito los males para quebrantar nuestra esperanza, y envenenar tristemente nuestros gozos; dura cosa es, señores, que entre la prosperidad y la desgracia apenas se divisen lindes ni fronteras, sino como una línea muy borrosa difícil de percibir y de salvar muy fácil! Siguiendo la común suerte, hubo para el Ateneo momentos de contrariedad y de peligro, hubo momentos en que el Ateneo estuvo para cesar en su brillantísima carrera, como herido de muerte violenta, en medio de una existencia lozana y vigorosa; pero hubo también ánimos valientes y corazones generosos que tendieron para apoyarle en aquellos, días críticos una mano robusta no sin riesgo propio. Y no fueron perdidos sus esfuerzos; testigo yo. de ellos, debo consignarlos con esmero en este día. El Ateneo se salvó de una ruina inminente, y lo que, importa mas, de una degeneración, señores, que, hubiera arrastrado su nombre, tan querido para nosotros, por el innoble terreno de pasiones vengativas, y mezquinas. LEIDA EN EL ATENEO 7 Desearía, yo que la naturaleza y la brevedad de esto que me permitiera consignar algunos nombres, aun lastimando su modestia; pero vosotros los sabéis señores socios ,y, los estáis pronunciando íntimamente con la profunda gratitud de que se hicieron dignos. ¡Amargos días para nuestra corporación aquellos que recuerdo! Desparramados por las provincias muchos de sus hijos, volviendo algunos los ojos bañados en lágrimas al suelo de la patria desde, países extranjeros, huérfano de voces muy elocuentes y de talentos muy esclarecidos, semejándose á un cuerpo lánguido y enfermo cuya alma estuviera, medio ausente ó del cuál se le hubiera arrancado con violencia algunos miembros, en mengua de su integridad y de su vida, así, llevó por algun tiempo el Ateneo una existencia valetudinaria y trabajosa. Restituyéronle, en cuanto era posible al esplendor antiguo los reiterados esfuerzos, de los socios que permanecieron en la corte; abrieronse sus cátedras de nuevo; se conservaron las enseñanzas mas precisas; aumentaronse otras; trabajaron con celo, las secciones; pudisteis decir en fin, estrechando vuestras manos de socios y de amigos: el ATENEO tiene vida; ante el ATENEO se abre un porvenir magnifico; el ATENEO, seguirá derramando su instrucción sobre la noble juventud de nuestra patria. Sin embargo, sometiendo á vuestra ilustración estas ideas en este mismo sitio, no hace mas de un año, todavía, huvo de pronunciar mis labios tristísimas palabras; todavía lo recordaréis como yo os dige con hondo sentimiento: "Circunstancias deplorables, cuya consideracion es enteramente agena del ATENEO como cuerpo científico , nos han arrebatado con harto dolor nuestro el tri- 8 MEMORIA buto de luces y talento que rendían á su esplendor y fama personajes de alta celebridad en nuestros fastos literarios. Dos años, son contados desde que no concurren en á aumentar el brillo é interés de nuestras conferencias sus voces elocuentes escuchadas siempre con »religiosa atención entre nosotros. Séame lícito señores, hacer fervientes votos porque los restituyan á nuestro seno y los devuelvan á su patria una fortuna »adversa y una tierra extraña.» Esto decía yo, hace un año, en este sitio, fiel intérprete de vuestros sentimientos, y mis votos y los vuestros se han cumplido plenamente, gracias á la justicia de la Providencia que siempre, siempre cuanto mas tranquila parece, está menos ociosa. Hoy, señores, la familia literaria que reconoce por padre común al ATENEO, esta segunda familia que une á los hombres con vínculos casi tan estrechos y expansivos como los de la familia natural, esta familia que abarca holgadamente todas las opiniones y todos los sistemas en el campo neutral y generoso de la ciencia, aliase aquí como agrupada y reunida en torno del hogar doméstico, con aquel gozo infame, con aquella purísima alegría, con aquel delicado sentimiento que solo saben y pueden disfrutar los que han sufrido y lamentado los contratiempos de la separación y de la ausencia. Nunca ha sido tan robusta y vigorosa la vitalidad del Ateneo nunca señores, han lucido para él esperanzas tan hermosas. Ni á mí, ni á vosotros, parecerá pesado o minucioso entrar en algunos, pormenores que lo patentizan: haremos, siguiendo el anterior ejemplo, como una familia prudente y arreglada que examina con interés en ciertas épocas del año su estado doméstico. LEIDA EN EL ATENEO 9 El número de socios ha crecido en una progresión rápida de lo que ha solido acontecer en todos los transcurridos desde su restauración, excepto el de 1839 que fue el de mayor prosperidad, para la casa. Cotejando el que hoy existe con el que hubo respectivamente en los años anteriores, se viene al siguiente resultado: El año de 1836 hubo 295 socios El de 1837 311 socios El de 1838 334 socios El de 1839 495 socios El de 1840 508 socios El de 1841 514 socios El de 1841 529 socios El actual 583 socios Son pues cincuenta y cuatro los de nueva entrada en este año, numero superior á la undécima parte del total de ellos, lo cual es muy notable y muy satisfactorio en una corporación constituida ya, y que encerraba de antemano a casi todas las personas distinguidas por su amor á las ciencias y á las letras. Y es también muy lisonjera consideración la de que nunca ha sido mayor el número de socios presentes y de pago, como se desprende á primera vista de la comparación del año corriente, bajo este aspecto, con el año próximo pasado. 1842 1843 Diferencia Socios presentes.....286.........................350................64 Socios de pago........263.........................326................63 Socios ausentes......243..........................243...............0 10 MEMORIA Resulta por tanto estos datos, que las diferencias y cotejos en todos los sentidos, son completamente favorables al año que concluye; circunstancia, muy halagüeña para la actual junta, no porque tenga la inmodestia de usurparla como propio mérito, sino porque la colma de placer su buena suerte, confesando muy de grado que el creciente esplendor del ATENEO es debido, señores socios, á vuestros ilustrados desvelos y á los esfuerzos comunes, no á los suyos. Apenas hay que decir nada respecto del órden interior y económico de nuestra corporación. La junta se ha limitado. á seguir paso á paso él excelente método que viene observándose de atrás con felices resultados; y en cuanto al estado de los fondos, habiendo sido un tanto precario en casi todo el año por la ausencia simultánea de crecido número de socios, es hoy tan holgado como pudiera apetecerse. Sin contar con la seguridad de que lo será mucho mas en adelante, cubiertos los gastos hasta el día, resulta una existencia de 12.000 rs en manos del señor Depositario De la memoria. formada por el Sr. Bibliotecario que se leerá después, resultan los trabajos hechos para la formación de los índices por orden de materias, las obras que la generosidad de los señores socios ha ido aumentando nuestra biblioteca, y la nota de los periódicos españoles y extranjeros existentes, en el gabinete de lectura. El número de las cátedras no ha menguado tampoco desde el año último. Diez y nueve se hallan establecidas en la actualidad y aunque las graves ocupaciones de varios señores profesores han impedido contra su voluntad dar principio a las respetivas enseñanzas, el ATENEO se promete de su celo que comenzará á oir, muy pronto sus lecciones. 11 LEIDA EN EL, ATENEO. Las cátedras son: Árabe D. Serafín Estébanez Calderon Arqueología elemental D. Basilio Sebastián Castellanos Derecho político constitucional D. Antonio Alcalá Galiano. Economía política D. Eusebio María del Valle Elocuencia forense y parlamentaria D Fernando Corradi Filosofía ecléctica D. Tomás García, Luna. Francés D Mariano Nícolás Perez Geografía D Francisco José de Fabre. Geología D Manuel López Santella. Griego D. Satarnino, Lozano Historia de civilización, de España D Francisco Gonzalo Historia del gobierno y la civilización de España D .Pedro José. Pidal, Historia universal D, Antonio, Beoavistales. Literatura española D. José de la Revilla. Matemáticas D. Alfredo, A. Camus Medicina legal y toxicología. D. Bartolome Obrador Química aplicada a la agricultura D Jose Maria de Nieva Zoología D Juan Mieg Alemán D Julio Kün La afluencia de oyentes á las cátedras abiertas y, con especialidad á algunas de ellas ha sido tan crecida que este salón resulta insuficiente y chico para darlas sitio. Personas de todas condiciones, de todas las edades y de opiniones muy diversas se han apresurado a inscribir su nombre en las matriculas, y á recibir de los profesores MEMORIA 12 del ATENEO la instrucción juiciosa, profunda, hija da largos estudios y vigilias, y enriquecida con las bellezas del lenguaje y del estilo, que han contribuido á levantar el nombre del establecimiento, á vueltas de sus propios nombres, á la altura y á la brillantez en que encuentra. Bien quisiéramos hacer mención detenida y personal de todos los señores catedráticos, pagando este tributo, único que nos es dado , á su generosidad y á sus desvelos; pero limitada nuestra tarea á muy estrecho círculo , satisfaremos esta deuda designando entre ellos á uno como en representación de los demás. Todos reúnen suficientes títulos para reasumir en sí la personalidad del profesorado; pero como á D. Antonio Alcalá Galiano le cupiese la honra de inaugurar las lecciones de este curso, como su voz elocuente fue la primera qué halagó nuestros oídos en el presente año literario, tócale a él como de justicia y de derecho aquella distingue muy merecida. No han sido muchos los trabajos de las secciones en este último año; pero en cambio se han ocupado de asuntos importantes y de interés muy conocido. El celo de los señores presidentes no ha menester ser excitado por nosotros para consagrarse asiduamente á, sus trabajos respectivos. La sección de ciencias morales y políticas ha discutido con lucidez dos cuestiones gravísimas siempre pero mas graves aun en el estado actual de nuestro pueblo á saber: "¿Cuál seria la dotación mas conveniente para el sostenimiento del culto y del clero español , combinando la dignidad de la religión con los intereses del Estado?" 13 LEIDA EN EL ATENEO. "¿Es la aristocracia un elemento necesario para la conservación y la estabilidad de los gobiernos libres? En el estado actual de las naciones europeas ¿seria posible, sería conveniente restaurar la aristocracia donde hubiese decaido, ó establecer otra de nuevo?" La sección dedicada al estudio de las ciencias naturales agitó en sus conferencias la importancia y el valor absoluto y comparativo de los sistemas psycológicos, y la necesidad de fijar el lenguaje técnico de los diversos ramos de las ciencias naturales. La de ciencias físicas ha examinado en sus reuniones la utilidad y aplicaciones de las máquinas de vapor, las ventajas que los caminos de hierro proporcionan á los pueblos modernos, la, esplotacion mas acertada de las minas y otros asuntos semejantes. La sección de literatura, por último, se ha ocupado de las cuestiones que mas inmediatamente incumben á su examen. Como lo habréis observado, señores socios, hasta ahora todo ha sido y debido ser lisonjero en mis palabras; duéleme en el alma, cumpliendo por necesidad de un deber penoso; duéleme en el alma mezclar, con las ya dichas algunas otras de amargo sentimiento. Los señores D. Miguel Ricardo de Álava, distinguido general y embajador de nuestra corte en Londres, D. Juan Castelló y Roca, médico de la Real Cámara é ilustrado profesor, D. Juan Acevedo y Salazar, individuo de la carrera diplomática, D. Miguel Cabrera de Nevares, antiguo diputado, D. José Castelló, catedrático de la universidad de Madrid, y D. Rafael García Hidalgo, intendente de provincia, han dejado con su fallecimiento un vacío muy triste en el catálogo de nuestra sociedad. Deposite- MEMORIA 14 mos ,señores sobre su sepulcro un intimo recuerdo .Tócales a los vivos honrar la memoria de los muertos y entre nosotros esa obligación sagrada es doblemente estrecha. Al poner fin, señores socios, a esta pálida reseña de vuestras útiles tareas siento en mi animo y leo en vuestros rostros una esperanza viva y robusta de que en el ATENEO dilatara por muchos años su existencia; acrecentará cada día su buen nombre y multiplicará incesantemente los colmados frutos que esta dando larga muestra. A el incumbe entre otras corporaciones semejantes, enlazar la época actual con los tiempos venideros cobijando en su seno todas las celebridades y todos los talentos; obra es suya mantener y transmitir las tradiciones de las ciencias y las letras en cuanto tienen de profundo, sólido y juicioso; obra suya aleccionar la juventud brillante que se agolpa a oír la voz de nuestros acreditados profesores y obra suya por ultimo ofrecer a las dignísimas personas que la suerte varia de la humanidad ensalza o abate caprichosamente un apoyo ilustrado y eficaz en los días de gloria y de fortuna y un asilo generoso y paternal en las horas amargas de persecución y de desgracia. FERNANDO ALVAREZ.