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Arturo Díaz-Tejeiro esculpe
La silente madera
¿quién la hirió de muerte?
vuelve a ser
-al pulso de la gubia renacida-
misterio del árbol todo,
otra Naturaleza
de sugerentes formas:
nueva realidad
y noble fantasía
ofrenda.
Largas jornadas de amoroso esfuerzo
-nogal y pino enlazados,
artesano y artista en fusión-
presentan iniciales frutos
de sazonada hermosura,
firme promesa de creaciones fieles
por venir...
Un hombre soñador las concibió,
para vosotros, al sentir humano se
destinan.
Manuel Andújar
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