En su obra ha ido
abstrayendo e incorporando los criterios básicos
del arte moderno a las diversas expresiones del arte indígena.
Investigador y experimentador
continuo, el juego de la contradicción y la armonía
en el arte Afro-Latino y su abstracción, le permiten
capturar formas extrañas e hipnóticas para
transformarlas en especies nuevas. El dinamismo de las
estructuras y los colores le permite al pintor sacar una
forma de otras. Derrochador de color, interprete de Bachué,
de Bochica y de Changó, de la luz de los mitos
afroamericanos.
Álvaro Díaz
deja al descubierto su deseo de rescatar el valor cultural
y estético que han dejado nuestros antepasados
y la mezcla de culturas tan diversas.