|
| |
"(...)Cuando le
preguntas a Gerardo Ibáñez qué es lo
que ha pintado para esta exposición contesta sonriendo
con la misma ilusión del niño que acaba de
encontrar un nido con polluelos, que emociones... Si le
sigues inquiriendo para que añada algo más,
Gerardo acalara que él pinta pequeños poemas,
y, acto seguido se pone a recitar algunos de los versas
más reveladores y espirituales de Francisco Pino.
(...) Gerardo Ibáñez ha recurrido a procesos
esenciales de color y ha elidido el mundo prosaico de las
formas concretas. No hay paisajes, ni edificios, ni retratos...
pero sigue utilizando el cartón, la loneta, el lienzo,
los alquiles, las resinas sintéticas, los pigmentos
en estado natural. Cada una de estas pinturas es una instantánea
horaria fugaz y diferente del día interior que nos
vive y se sacia con nuestras ilusiones incumplidas, incompletas
o frustradas."
|